EE.UU. e Irán acuerdan alto el fuego bilateral, dos semanas para negociar la paz en Medio Oriente
Medio Oriente amaneció este miércoles 8 de abril con una noticia que pocas horas antes parecía impensable: Estados Unidos e Irán acordaron un alto el fuego bilateral de dos semanas, luego de más de un mes y medio de escalada militar que había puesto al mundo al borde de una conflagración de consecuencias incalculables. El anuncio lo hizo el propio presidente Donald Trump a través de su plataforma Truth Social, en lo que describió como un paso decisivo hacia un posible acuerdo de paz definitivo.
Un acuerdo de último momento
Tras un mes y medio de escalada del conflicto en Medio Oriente, Estados Unidos e Irán acordaron este martes un alto el fuego de dos semanas, menos de dos horas antes de la fecha límite fijada por el presidente Donald Trump, que había prometido aniquilar a "toda una civilización".
Según el mensaje difundido por el propio mandatario, la decisión se produjo tras conversaciones con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el jefe del Ejército de ese país, Asim Munir, quienes solicitaron frenar una ofensiva inminente por dos semanas. Washington accedió con la condición de que Teherán garantice la apertura completa, inmediata y segura del estrecho de Ormuz.
Trump anunció que las negociaciones formales comenzarán el viernes 10 de abril en Islamabad, donde el primer ministro paquistaní ha invitado a ambas partes a enviar delegaciones. El mandatario describió el acuerdo como una "victoria total y completa", aunque no aclaró si cumpliría sus amenazas previas si Irán incumplía los términos.
Las posiciones de las partes: lecturas opuestas
Irán presentó una propuesta de 10 puntos que incluía la regulación del paso por el estrecho de Ormuz, el cese de los ataques contra Irán y sus fuerzas regionales aliadas, la retirada de las fuerzas estadounidenses de la región, una indemnización, el levantamiento de las sanciones internacionales y la descongelación de activos, y una resolución vinculante de la ONU para garantizar cualquier acuerdo de paz definitivo.
Sin embargo, ambos países presentaron el acuerdo como un triunfo propio. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán emitió un comunicado afirmando que había obligado a Estados Unidos a aceptar su plan de 10 puntos, describiendo el alto el fuego como una "derrota definitiva" para Washington. Por su parte, Trump insistió en que era Estados Unidos quien había logrado sus objetivos militares.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, precisó que, si bien Washington había aceptado el marco general de la propuesta iraní como base para negociar, Irán a su vez estaba considerando una propuesta estadounidense de 15 puntos, que incluiría el compromiso de Irán de no poseer armas nucleares, la entrega de su uranio altamente enriquecido y el fin de los grupos regionales afines.
Israel, Líbano y las fracturas del acuerdo
Israel forma parte del alto el fuego y también suspenderá los bombardeos contra Irán, según informó la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu. Sin embargo, también afirmó que Líbano no forma parte del cese, contradiciendo al primer ministro de Pakistán, quien aseguró que sí. Trump no mencionó al Líbano en su declaración, dejando ese frente como una zona gris del acuerdo.
La escalada previa: amenazas, éxodos y vetos en la ONU
El acuerdo llegó tras días de retórica extrema y acciones militares que sacudieron a la comunidad internacional. En los últimos días, Estados Unidos e Israel intensificaron sus ataques contra infraestructuras iraníes, incluyendo puentes, una planta petroquímica en la ciudad de Mahshahr y, por primera vez, la red ferroviaria del país.
Las palabras de Trump, quien llegó a decir que destruiría la infraestructura civil de Irán sin importarle "en absoluto" cometer crímenes de guerra, generaron un rechazo internacional sin precedentes. El papa León XIV las calificó de "inaceptables", mientras que el secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su preocupación advirtiendo que "un pueblo o toda una civilización podrían verse obligados a soportar las consecuencias de decisiones políticas y militares".
En paralelo, en Teherán, miles de residentes comenzaron a abandonar la ciudad en lo que ya se perfila como uno de los mayores éxodos desde el inicio de la guerra. Familias enteras emprendieron el viaje hacia el norte del país, en dirección a las costas del mar Caspio, ante el temor de que Trump cumpliera su amenaza de atacar infraestructuras críticas.
En el Consejo de Seguridad de la ONU, China y Rusia vetaron una resolución que pedía a los países cooperar en la adopción de medidas defensivas para garantizar la apertura del estrecho de Ormuz. La resolución obtuvo 11 votos a favor, dos en contra y dos abstenciones, con Pakistán optando por abstenerse.
El impacto en los mercados
El conflicto ha generado una crisis energética global. El precio del crudo West Texas Intermediate (WTI), la referencia estadounidense, para entrega en mayo, subió solo un 0,48 por ciento, hasta los 112,95 dólares por barril, mientras que el crudo Brent del Mar del Norte cayó un 0,55 por ciento, hasta los 109,27 dólares por barril. Los mercados bursátiles cerraron sin rumbo claro, a la espera de lo que ocurra durante las dos semanas de tregua.
El mundo contiene la respiración. Las próximas dos semanas determinarán si este alto el fuego es el inicio del fin de un conflicto que ya transformó Medio Oriente, o apenas una pausa antes de una nueva escalada.
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