Las denuncias de Angie Rodríguez que sacuden al Gobierno en sus últimos meses
La gerente del Fondo Adaptación, exdirectora del Dapre y una de las personas más cercanas al presidente, denunció una red de corrupción, espionaje y extorsión al interior del Ejecutivo. Petro la llamó paramilitar. El Gobierno la contradice. Ella ya fue a la Fiscalía.
Pocas veces una funcionaria en ejercicio ha sacudido con tanta intensidad al Gobierno del que hace parte. Angie Rodríguez, exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) y actual gerente del Fondo de Adaptación —entidad que ejecuta proyectos de gestión del riesgo con un presupuesto de más de 1,2 billones de pesos—, pasó de ser la mano derecha del presidente Gustavo Petro a convertirse en la voz que destapa, desde adentro, lo que ella describe como un entramado de corrupción, espionaje y persecución en las entrañas del Ejecutivo.
Sus declaraciones, ofrecidas en los últimos días a medios como la Revista Semana, Noticias Caracol y Caracol Radio, tienen múltiples frentes y han desencadenado una cadena de reacciones que involucra al propio presidente, a la Fiscalía, al director de la Unidad Nacional de Protección (UNP) y al director de la UNGRD.
¿Quién es el centro de todo? Juliana Guerrero
El origen de la enemistad que Rodríguez describe como el detonante de su persecución es Juliana Guerrero, la joven asesora del Gobierno que alcanzó enorme influencia en la Casa de Nariño y que fue postulada para viceministra de Juventudes en el Ministerio de la Igualdad, pese a que sus títulos universitarios resultaron ser falsos. La Fundación Universidad San José le había otorgado dos títulos que posteriormente anuló tras una investigación interna. El caso ya está en manos de la Fiscalía.
En una entrevista con Revista Semana, Rodríguez relató que su enemistad con Guerrero comenzó cuando, en ejercicio de sus funciones en el Dapre, detectó que la documentación académica de la entonces asesora era inconsistente. "Debo decirlo públicamente: al interior del Gobierno, quien denunció que Juliana Guerrero no tenía los títulos profesionales de manera legal fui yo", afirmó Rodríguez. "Ahí me gané una de las enemigas más feroces", señaló.
Según Rodríguez, desde ese momento se activó en su contra una campaña sistemática de intimidación que incluye seguimientos fotográficos, mensajes amenazantes, presiones para que abandone su cargo en el Fondo de Adaptación y exigencias económicas. La funcionaria señaló que existe una red para extorsionarla y que el asedio proviene de alguien que conoce sus puntos débiles.
La red de 20 funcionarios
Rodríguez aseguró haber identificado a por lo menos 20 funcionarios del Gobierno que estarían involucrados en una supuesta red de concierto para delinquir en su contra. Entre los señalados mencionó a Carlos Carrillo, actual director de la UNGRD, y a Juliana Guerrero, de quien dijo que es "la que tiene el poder".
Denunció, entre otras cosas, que habría un entramado en el Ejecutivo para sacarla de su cargo en el Fondo de Adaptación y poder apropiarse del presupuesto de la entidad, que asciende a más de 1,2 billones de pesos.
Rodríguez también apunta contra Jhonattan Duque, un funcionario que según sus denuncias le genera incomodidad dentro del Fondo de Adaptación, y reveló que en algún momento intentó gestionar el nombramiento del mejor amigo del hijo del exparamilitar alias 'Jorge 40' en esa misma entidad, lo que ella bloqueó.
Petro la llamó paramilitar
Uno de los momentos más crudos que Rodríguez ha relatado es su confrontación directa con el presidente. "Yo he hablado con él incluso cosas más profundas. Cuando, por ejemplo, me tildó de paramilitar y que yo manejaba el fentanilo, imagínese, yo ni siquiera he probado un cigarrillo para que me vengan a decir que yo manejaba el fentanilo (...) también me dijo lo del puerto de Buenaventura, un poco de locuras", declaró.
Ante los señalamientos, Rodríguez cuenta que decidió confrontarlo: "Un momentico, presidente, a mí me respeta. Y si tiene pruebas, por favor, le pido que me las pase y yo misma pongo la denuncia".
No ocultó su tristeza: "A mí sí me duele como ese trato. Yo decía: «Juepucha, nuestro proyecto progresista en qué está quedando». Yo creo en este proyecto político porque considero que ser revolucionaria no es tener un arma".
La tesis del aislamiento: "Al presidente lo tienen envenenado"
Rodríguez no solo acusa a Guerrero y a Carrillo: también señala que el propio Petro estaría siendo manipulado por personas de su entorno más cercano. "Al presidente lo tienen muy envenenado en contra mía. ¿Pa qué voy? ¿Pa que me vuelva a decir que soy una paramilitar? ¿Para que me vuelva a decir que manejo el contrabando?", declaró. Según ella, hay personas detrás de esto que "han sacado un poco de funcionarios buenos a punta del chisme y la mentira".
Rodríguez indicó que Petro es engañado por miembros de su equipo que lo tienen "aislado" y le llevan chismes que incluso causaron la destitución del director de la Policía hace unos meses.
La funcionaria también relató que un día, siendo directora del Dapre, fue vetada en la entrada de la Casa de Nariño: "me dicen: 'Y ella ¿con quién tiene cita? Y ella ¿a qué viene?'. Y yo: '¿Cómo? Yo soy la directora del Dapre, gústele o no, seré directora hasta que el presidente me acepte la renuncia'. Me tocó quedarme literalmente por la séptima en Puerta Blanca esperando que me autorizaran entrar".
El Gobierno responde: versiones contradictorias en todos los frentes
Las acusaciones de Rodríguez han recibido respuesta de varios flancos del Ejecutivo, y en varios casos esas respuestas generaron nuevas controversias.
Sobre la protección, el director de la UNP, Augusto Rodríguez, desmintió que ella estuviera desprotegida y salió al paso con un dato que la pone en aprietos: aseguró que "fue la propia doctora Angie Rodríguez quien envió a la UNP la solicitud de medidas de protección para Juliana Guerrero desde el Dapre", y adjuntó el documento que certificaría esa solicitud. "Todo eso sucedió el mismo día, el 6 de marzo. Eso sí bastante rapidito", remató el director de la UNP.
Carlos Carrillo, director de la UNGRD directamente mencionado por Rodríguez, negó las acusaciones de espionaje y calificó las pruebas en su contra como fabricadas.
La denuncia formal
Angie Rodríguez habría interpuesto el pasado miércoles una denuncia formal por extorsión ante la Fiscalía General de la Nación. Meses antes había presentado otras denuncias: una por la incursión indebida de desconocidos en la casa de sus padres, y otras por injuria y calumnia, una de ellas contra el director de la UNGRD, Carlos Carrillo.
Rodríguez reconoció que permanece en el Fondo de Adaptación precisamente por seguridad, pues si sale del cargo perdería el esquema de protección que le otorga la UNP a través de un convenio institucional. "Si me quedo, nada más así me ha pasado todo esto, imagínese sin el cargo", advirtió.
El impacto político
El escándalo toca directamente la campaña presidencial. Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, respondió que las revelaciones de Rodríguez no afectan su campaña. El Congreso ya citó a control político al ministro de Educación y al director de la UNGRD por las denuncias. Y las declaraciones de Rodríguez, exfuncionaria de altísima confianza del presidente, refuerzan la narrativa de la oposición sobre un Gobierno en descomposición interna en sus últimos meses de mandato.
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