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Petro echó a su ministro de Justicia por sus declaraciones sobre la Paz Total, la oposición lo llama "tirano" y "radical hasta el último minuto"

06 julio, 2026 InfoReal
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Petro echó a su ministro de Justicia por sus declaraciones sobre la Paz Total, la oposición lo llama "tirano" y "radical hasta el último minuto"

El presidente Gustavo Petro le pidió este lunes 6 de julio la renuncia irrevocable al ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, mediante un acto administrativo de cumplimiento inmediato firmado desde la Casa de Nariño, a solo 31 días de entregar el poder al presidente electo Abelardo de la Espriella. La medida convierte a Cuervo en el cuarto ministro de Justicia del Gobierno Petro en cuatro años y desató una tormenta política que involucró a congresistas de todos los partidos, líderes de oposición y figuras del centro político, quienes calificaron la decisión como autoritaria, radical e irracional.

 

El detonante fue una entrevista que Cuervo concedió en las horas previas a su salida, en la que se desmarcó de varios pilares de la política del gobierno saliente con una claridad inusual para un funcionario en ejercicio. El exministro reconoció que fue un error haberle dado estatus político a las disidencias de las Farc para iniciar los diálogos de paz, señalando que esa decisión violó el Acuerdo de Paz de 2016, conclusión que el propio Consejo de Estado había reafirmado apenas días antes. 

También reconoció que el Ejecutivo no fijó "líneas rojas" claras en las negociaciones, como la prohibición del reclutamiento de menores, los ataques a comunidades y los asesinatos de líderes sociales, fallas que en su concepto generaron una incertidumbre que se extendió a todas las mesas de diálogo. Sobre el ELN fue aún más directo: no hubo diálogos con ese grupo desde hace más de dos años ni cese de actividades hostiles, por lo que el proceso con esa organización no puede calificarse de exitoso.

Pero el punto que más habría irritado al presidente fue la posición de Cuervo frente a la desobediencia civil convocada por el exsenador y excandidato presidencial Iván Cepeda. El exministro fue explícito al señalar que la desobediencia civil no es una política de Estado, sino una renuncia al Estado de derecho, afirmación que según fuentes de la Casa de Nariño precipitó la decisión del mandatario. Cuervo también había manifestado previamente su oposición a la convocatoria de una asamblea nacional constituyente, postura que lo había colocado en tensión con la línea política del Ejecutivo desde semanas antes de su salida.

 

 

La decisión de Petro fue recibida en el mundo político como el ejemplo más claro del cierre autoritario con el que el mandatario enfrenta sus últimas semanas de gobierno. La representante a la Cámara Cathy Juvinao fue una de las primeras en pronunciarse, calificando a Petro de "radical y autoritario hasta el último minuto". En una segunda publicación, la congresista amplió su análisis con una advertencia de largo plazo: señaló que los delirios del presidente y el silencio de Cepeda podrían cerrarle a Colombia la posibilidad de construir una izquierda moderna, sostenible y democrática, y advirtió que la piromanía política que ejercen solo cultivará una peligrosa estigmatización a medio país.

 

El exsenador David Luna sumó su voz al rechazo con una lectura institucional de la salida. Para Luna, Petro echó del gabinete al único ministro que se atrevió a decirle que la desobediencia civil no es una política de Estado, sino una renuncia al Estado de derecho, y concluyó que la lección del Gobierno saliente es que la lealtad al proyecto político pesa más que la lealtad a la Constitución. El representante José Jaime Uscátegui, del Centro Democrático, fue más directo: "Petro echó a su ministro de Justicia por decir la verdad: la Paz Total fracasó y es un riesgo para la democracia desconocer las elecciones y promover la desobediencia civil. Cada día confirma una mayor vocación autoritaria".

 

La salida de Cuervo pone en evidencia la profundidad de las fracturas internas del Gobierno en su recta final. Llegó al Ministerio en reemplazo del exfiscal Eduardo Montealegre, duró menos de cinco meses en el cargo y se va después de haber sostenido una única reunión de empalme con Iván Cancino, el abogado designado por De la Espriella para asumir esa cartera. En esa reunión, Cuervo le advirtió a Cancino que un levantamiento intempestivo de todas las mesas de negociación podría tener efectos graves en materia de seguridad, y le recomendó construir un marco jurídico sólido para el sometimiento de los grupos armados antes de desmantelar lo avanzado.

 

La destitución llega en el momento más delicado del tránsito entre gobiernos. Petro ha intensificado en los últimos días su discurso cuestionando la legitimidad de la victoria de De la Espriella, ha respaldado demandas para anular la elección presidencial y ha sido señalado por múltiples sectores de alentar la desobediencia civil. El proceso de empalme entre las dos administraciones transita por tensiones crecientes, con choques entre las comisiones de ambos gobiernos que han salido a la luz pública. Ahora, Petro deberá designar un encargado del Ministerio de Justicia para los 31 días que le restan de mandato, en un gobierno que acelera su descomposición interna con el reloj de la transición corriendo en su contra.

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