Miguel Gómez Martínez, el nuevo ministro de Hacienda de De La Espriella: "La fiesta se acabó"
El economista Miguel Gómez Martínez confirmó que será el ministro de Hacienda del gobierno de Abelardo de la Espriella, convirtiéndose en uno de los primeros nombres en ser revelados del gabinete del presidente electo. Su designación llega en un momento de alta tensión fiscal: el país recibe uno de los déficits más altos de su historia y una deuda pública que ya supera los 1.200 billones de pesos.
Formación académica y raíces
Bogotano de nacimiento, bachiller del Colegio San Carlos, Gómez Martínez es economista del Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences Po), con maestría en Economía Internacional y maestría en Ciencia Política. Su perfil une una sólida formación técnica con décadas de experiencia en el sector público, los gremios y la academia, lo que lo posiciona como una figura de alta credibilidad ante los mercados y los organismos internacionales.
Una carrera que cruza el Estado, los gremios y la academia
Su trayectoria profesional arrancó entre 1990 y 1992 como gerente internacional de Asocolflores, gremio que luego presidiría. Pasó por el Ministerio de Comercio como asesor económico del entonces ministro Juan Manuel Santos y fue secretario del Consejo Superior de Comercio Exterior. Fue vicecontralor general de la República en 1994, y más adelante presidió Bancóldex hasta 2002. Entre 2003 y 2006 representó a Colombia como embajador en Francia, en el gobierno de Álvaro Uribe. De regreso al país, asumió la dirección de la Cámara de Comercio Colombo Americana y presidió Fasecolda.
En el campo académico, fue vicerrector de la Universidad Sergio Arboleda, decano de la Facultad de Economía de la Universidad del Rosario y profesor de macroeconomía empresarial, coyuntura económica y finanzas en el CESA.
Su paso por el Congreso
Gómez Martínez llegó a la Cámara de Representantes por Bogotá bajo el Partido de La U, con más de 44.400 votos, entre 2010 y 2014, con un eje programático centrado en seguridad ciudadana. Su slogan fue "No más chambonadas, Bogotá merece lo mejor", una frase que anticipaba el tono directo que lo caracteriza hoy como ministro designado.
El lazo familiar con la política colombiana
Gómez Martínez pertenece a una de las familias más influyentes de la historia política conservadora del país: es hijo del exsenador Enrique Gómez Hurtado, nieto del expresidente Laureano Gómez y sobrino del dirigente Álvaro Gómez Hurtado. Su vinculación al gabinete de De la Espriella no es casual: su hermano, el senador Enrique Gómez, líder de Salvación Nacional, fue uno de los partidos que otorgó el aval a la candidatura presidencial del nuevo mandatario.
El diagnóstico: "La fiesta se acabó"
En su primera aparición pública como ministro designado, en entrevista con Mañanas BLU, Gómez no midió palabras al describir la situación que recibirá. Señaló que entre enero y abril el Estado gastó en promedio 40 billones de pesos mensuales, mientras solo recaudó 28 billones, generando un déficit mensual de 12 billones de pesos. Frente a ese panorama fue contundente: el país ya no tiene espacio para seguir financiando el gasto público a través de deuda y quien no lo entienda así no comprende la realidad fiscal de Colombia.
Respecto a la deuda pública, que supera los 1.200 billones de pesos, advirtió que cada niño que nace en Colombia llega al mundo debiendo 20 millones de pesos, una cifra que, a su juicio, obliga a actuar de inmediato.
Adiós a la reforma tributaria de Petro, y sí a una propia
Gómez cuestionó con dureza el anuncio del ministro de Hacienda saliente, Germán Ávila, de radicar una nueva reforma tributaria por 30 billones de pesos el 20 de julio, calificándola como la evidencia del fracaso de la política fiscal del gobierno anterior. Sin embargo, aclaró que el gobierno de De la Espriella sí contemplará su propia reforma fiscal, con un enfoque radicalmente distinto: no se buscará aumentar la carga sobre quienes ya tributan, sino estimular el crecimiento económico y la inversión privada para incrementar el recaudo de manera orgánica.
Reducción del Estado y fusión de entidades
En línea con la promesa de campaña de De la Espriella de reducir el aparato estatal, Gómez confirmó que se revisa rubro por rubro el presupuesto de 2025 y 2027, con el objetivo de que el gasto público crezca por debajo de la inflación. Sobre la fusión de ministerios, fue directo: Colombia tiene 19 ministerios y no hay con qué pagarlos, por lo que el ajuste es inevitable. Las opciones técnicas concretas, dijo, están siendo evaluadas por otro equipo del proceso de empalme y requerirán trámite legislativo en el Congreso.
Autonomía del Banco de la República
Gómez también envió un mensaje de tranquilidad a los mercados: el nuevo gobierno respetará la autonomía del Banco de la República y respalda su decisión de elevar las tasas de interés para controlar la inflación, reafirmando así la vocación de ortodoxia fiscal de la administración entrante.
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