Abelardo De La Espriella es el nuevo presidente electo de Colombia, del litigio penal al poder, su historia y su plan de gobierno
Abelardo Gabriel de la Espriella Otero se convirtió en el presidente número 43 de la República de Colombia tras imponerse en la segunda vuelta presidencial del 21 de junio, derrotando al candidato oficialista Iván Cepeda. Según el preconteo de la Registraduría Nacional del Estado Civil, el líder del movimiento Defensores de la Patria obtuvo 12.914.381 votos (49,66%), frente a 12.663.687 de Cepeda (48,69%). Con este resultado, se convierte en el segundo egresado de la Universidad Sergio Arboleda en llegar a la Presidencia, después de Iván Duque.
Un outsider con raíces en Córdoba
Nacido en Bogotá el 31 de julio de 1978 y criado en Montería, De la Espriella es hijo del exmagistrado Abelardo de la Espriella Juris y de María Eugenia Otero Aldana, y el tercero de cuatro hermanos. Su padre ha contado que el nacimiento estuvo marcado por un accidente: la lancha en la que viajaba la familia se hundió cuando su madre tenía cuatro meses de embarazo, en La Mojana sucreña, a finales de 1977. Estudió en el colegio La Salle de Montería, donde —según su padre— ya mostraba cualidades de liderazgo, e incluso de niño recitaba de memoria discursos del líder político Luis Carlos Galán. Se graduó como abogado en la Universidad Sergio Arboleda en el año 2000, donde también cursó una maestría en Derecho, y tiene especializaciones en ciencias penales y criminológicas en la Universidad Externado y en derecho administrativo en la Universidad del Rosario.
Carrera como abogado penalista y empresario
Fundó en 2002 la firma De la Espriella Lawyers y construyó notoriedad defendiendo a clientes de alta exposición pública, entre ellos David Murcia Guzmán en el caso de la pirámide DMG, miembros del clan Nule, jefes paramilitares y políticos salpicados por corrupción como Jorge Pretelt. A través de su firma también representó a Salvatore Mancuso, al empresario Álex Saab, al exembajador Jorge Visbal y a figuras criminales conocidas por alias como "Macaco", "el Mono Abello", "Papá Pitufo", "Boliche" y "el Tuso Sierra". En 2004 creó la Fundación Iniciativas por la Paz (Fipaz), que defendía el acuerdo de Ralito entre el gobierno de Álvaro Uribe y los paramilitares para su desmovilización.
Fuera de los tribunales, De la Espriella cultivó una faceta empresarial y mediática paralela. En 2021 lanzó la línea de ropa de lujo De la Espriella Style y en 2022 creó Dominio De La Espriella, con vinos y ron. Grabó dos discos —De Mi Alma Italiana (2021) y Navegante (2022)—, participó en series y una película, publicó cinco libros y fue columnista en varios medios. Su exposición pública se convirtió en plataforma política: de 1,9 millones de seguidores en Instagram en julio de 2025, hoy supera los 2,1 millones, cifra similar en TikTok y Facebook, y más de 290.000 en X.
Su plan de gobierno
De la Espriella se presentó como un outsider sin experiencia en cargos públicos, insistiendo en que nunca vivió "de la teta del Estado". Su campaña, lanzada en julio de 2025, fue leída por analistas como una fórmula cercana a movimientos de ultraderecha que han ganado terreno en Bolivia, Ecuador, Chile y Argentina, apoyada en el lema "Firme por la patria" y en una extensa red de grupos de WhatsApp. Su fórmula vicepresidencial fue José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda, lo que reforzó el perfil de ortodoxia fiscal de la candidatura.
Entre sus propuestas centrales:
- Seguridad: ofensiva militar para recuperar el control territorial en 90 días, refuerzo de la fuerza pública con drones e inteligencia artificial, fumigación de más de 330.000 hectáreas de coca, bombardeo de campamentos del narcoterrorismo, construcción de diez megacárceles y alianzas militares internacionales con países como Estados Unidos e Israel.
- Estado: eliminación de entre 9 y 10 de los 19 ministerios actuales y una reducción de hasta el 40% del tamaño del aparato estatal, bajo la lógica de gestionarlo "como una empresa".
- Economía: rebaja de la carga tributaria empresarial, desregulación —eliminar dos normas por cada nueva que se cree—, ajuste fiscal de 70 billones de pesos y una meta de crecimiento anual del 7%.
- Salud: plan de choque de 10 billones de pesos para sanear deudas del sistema, garantizar tratamientos a pacientes con cáncer y enfermedades huérfanas, y entrega de medicamentos a domicilio.
- Juventud: plataforma de universidad virtual gratuita y créditos Icetex al 2% con diez años de plazo.
- Otras propuestas: convertir a Colombia en centro regional de la industria de videojuegos y legalizar el porte de armas.
Vida personal y polémicas
Es esposo de Ana Lucía Pineda y padre de cuatro hijos: Lucía, Salvador, Filippo y Francesca. Se describe como practicante católico tras una etapa de ateísmo en su juventud que, según él, fue "cosa de juventud". Aficionado al golf y la ópera, su estilo de vida —viajes en avión privado, ropa de sastrería y promoción de sus propias marcas de vinos y ron— ha sido tan visible como sus comentarios controvertidos en redes y entrevistas, incluidos dichos calificados de machistas y homofóbicos. Durante la campaña, las medidas de seguridad fueron excepcionales, al punto de dar discursos detrás de cristales antibalas por amenazas de muerte, un elemento que reforzó su narrativa de candidato audaz dispuesto a "poner orden".
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